Este blog refleja mis vivencias como maestra de baile desde hace mas de treinta años y algunas reflexiones a las que me ha llevado mi edad y mis experiencias personales.
Espero que estos textos os hagan pensar y que algunas personas los encuentren enriquecedores para su vida y su profesión.



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jueves, 22 de febrero de 2018


HACER PILATES, ¿UNA MODA O ALGO SALUDABLE?

¿Te has preguntado si sabes como elegir el mejor sitio para hacer Pilates?


Ya hace algún tiempo que la practica del Pilates se ha difundido muchísimo. Academias, Escuelas, Ayuntamientos, piscinas y sobretodo gimnasios, ofrecen clases de esta disciplina, pero no en todos los sitios se da de la misma manera, no todo el que enseña, tiene la misma preparación. Es una actividad muy recomendable, pero a menudo se oyen comentarios negativos o gente que se ha hecho daño. La respuesta a esto, es que igual que en otras disciplinas, bajo el mismo nombre comercial se incluyen actividades muy diferentes y no todas valen para todo el mundo.

Para que entendáis a que me refiero, bajo este conocido nombre se incluyen lo que yo dividiría como tres líneas de trabajo personal:

-         Pilates como rehabilitación

-         Pilates actividad física para evolución personal

-         Pilates como entrenamiento tipo Fitness

 También hay una gran variedad de ofertas, en espacios mas o menos acondicionados con maquinas, y en grandes superficies para grupos numerosos. El mercado y mas en un producto tan de moda, es muy variado, pero debemos elegir concienzudamente como y quien nos imparte esta disciplina, para que sea una experiencia positiva y duradera.


METODO PILATES

Para entender la diferencia entre los varios estilos hay que entender que es el Pilates como lo ideo su creador. Hay muchas publicaciones sobre los orígenes del Pilates, no voy a contar la historia de Joseph Pilates, pero si quiero analizar algunos apuntes históricos, que nos llevarán entender mejor esta filosofía de vida.

Joseph Pilates nace a finales del siglo pasado en Alemania, se traslada a vivir a Inglaterra donde practica Boxeo, trabaja en el Circo como acróbata  y vive la dura experiencia de la 1ª Guerra Mundial en la que fue enviado a un campo de concentración. Ese momento despierta su creatividad y empieza a fraguar su método de trabajo como método de resistencia física y rehabilitación, basta ver las primeras y rudimentarias maquinas que inventa, para darse cuenta que era un hombre de recursos.
 



Tras algunos años en Alemania, en los que trabaja muy de cerca con Bailarines de Ballet, de los cuales toma muchas sensaciones y dinámicas de trabajo, se ve arrastrado de nuevo al mundo militar. En la que fue la decisión mas importante de su vida y para no entrenar a la policía militar Alemana, Joseph Pilates se va a vivir a Estados Unidos donde fija su residencia con su mujer, compañera de vida y de trabajo. En esos años de nueva vida, fragua lo que él llamaba “CONTROLOGÍA”, un método de ejercicio físico que reunía varias filosofías como la técnica clásica, el Yoga, la resistencia física, técnicas de respiración y sobre todo, el control mental, punto de unión de todas ellas.

 

Hay que plantear algunas premisas, para entender de donde sale su método. En Europa se imponía en la Danza Clásica la Técnica Vaganova, una forma de danza clásica vigente aún hoy, en la que prima el control corporal y la resistencia física, sobre otros valores.

Los años de trabajo con Bailarines, hacen que muchos de esos conceptos estén muy arraigados en lo que hoy lamamos Método Pilates.

En esa generación el ejercicio físico era primordialmente para hombres, las clases de educación física se daban por separado para chicos y chicas y a las mujeres se las orientaba hacia otras disciplinas mas comedidas. Pilates quiso crear un método que incluyera hombres y mujeres, pero es evidente que sus comienzos no eran para cuerpos poco preparados, basta ver la dureza de sus ejercicios, que por otro lado, respondían a las costumbres de la época.

Es divertido ver algunos artilugios que creó, como la balanza para el equilibrio y la extensión de la columna. En aquella época las “Señoritas bien” recibían una educación muy singular, en la que se trabajaba la postura poniendo un libro sobre la cabeza y obligándolas a mantenerlo en equilibrio.
 


A lo largo de su carrera Joseph Pilates perfeccionó su método y creó aparatos mas sofisticados para potenciar, corregir y desarrollar las coreografías que hoy conocemos como “Método Pilates”.

Después de su muerte y tras una dura batalla legal por los derechos sobre el nombre y el método, se comercializa y empieza la escalada de expansión que llega hasta nuestros días.

 

Los Maestros de Ballet de mi generación, recordamos que de pequeños, las clases empezaban con unos ejercicios de suelo, rutinas que hoy se comercializan como “Pilates Mat”.

La Danza Clásica en los últimos 50 años ha sufrido un gran cambio, a principio de siglo el bailarín se movía por fuerza bruta, se potenciaba la musculatura y los movimientos se hacían por rutinas, sin demasiados conceptos de anatomía.
 

A lo largo de estos años, la ciencia ha evolucionado, y nos ha dado un concepto muy distinto de nuestro cuerpo. Al conocer mejor nuestro cuerpo, se han incorporado factores facilitadores del movimiento, se ha evolucionado en el estudio del movimiento (Kinesiología) y se ha aprendido sobre la importancia de la nutrición, los estiramientos o el uso de técnicas de fisioterapia en el ejercicio del movimiento.

Todo esto ha hecho que el “Método Pilates” siga siendo un buen trabajo, pero se deba analizar y actualizar, a los criterios docentes actuales.

Al final de este Post os dejo algunos videos mas, para que podáis juzgar por vosotros mismos al ver como se trabajaba en aquella época.

 



DIFUSIÓN DEL PILATES


La indudable utilidad del trabajo del Sr. Pilates, no ha sido inmune a la vorágine comercial de las marcas de moda en gimnasios y otros lugares donde se practica el ejercicio físico. A lo largo de estas décadas nos han invadido varias tendencias como el Aeróbic, la Batuka y recientemente el Zumba, todos nombres comerciales impulsados desde marcas y derechos de explotación.

El Pilates no ha sido inmune, y la indudable validez del método, se ha visto empañada por la vena comercial y las titulaciones que han surgido de centros de Fitness.

La complejidad de algunos movimientos y los conocimientos indispensables de anatomía, hacen que surja la división entre el Pilates impartido por profesionales formados, que trabajan con el alumno de una forma personalizada y en clases particulares o grupos muy reducidos, y lo que se vende como Pilates pero realmente es una Gimnasia de Mantenimiento, impartida en grupos grandes sin el control que debería tener.

Lejos de criticar a los verdaderos profesionales de esta disciplina, creo que se debe poner en valor la gente que estudia y se forma durante años, con conocimientos, no solo del método, si no de anatomía, kinesiología, fisioterapia, danza y un sin fin de estudios más, que llevan a ese maestro, a tratar a su alumno, con la profesionalidad que se merece.

 


COMO ELEGIR EL METODO PILATES QUE MEJOR ME VA


Cuando alguien decide hacer Pilates, debe plantearse algunas preguntas previas:

 

¿Por que he elegido hacer Pilates?

Si los motivos son de salud, algún problema físico que necesite rehabilitación, la elección del centro debe ser siempre ponerse en manos de un profesional bien formado, que trabaje de una forma personalizada mi problema. No debo empezar en grupos numerosos, la forma aconsejable, es tomar algunas clases particulares o muy reducidas, donde el profesor me pueda explicar con claridad las bases del trabajo y diseñar clases específicas para mis necesidades.

 

Si lo que busco es una actividad física moderada, pero que me ponga en forma, el trabajo en un centro con aparatos, me puede dar esa tonificación que quiero.

Es importante aprender a manejar los aparatos, muelles y resistencias correctas, para conseguir los efectos buscados, sin lesionarme.

 

En el Gimnasio me han recomendado hacer Pilates, para iniciar la actividad en un gimnasio o un lugar donde se toman clases en grupo, lo primero que debo plantearme es si ya he practicado algún tipo de ejercicio físico, si tengo control sobre mi cuerpo, y si se controlar mis posiciones y sensaciones sin ayuda. Si la respuesta es SI, puedes apuntarte al gimnasio, si es NO ten cuidado, los ejercicios de Pilates bien guiados son muy saludables, si no, te puedes hacer daño.

 
COMO EVALUAR SI ESTOY APRENDIENDO DE UNA FORMA CORRECTA

Es difícil hacer una auto evaluación, a veces los dolores de las agujetas se confunden con lesiones. Estas son algunas pautas que te pueden ayudar:

-         ¿El profesor me han preguntado algo sobre mi actividad física, trabajo o estado físico antes de empezar las clases?

-         ¿Me han hablado de conceptos básicos como, la elongación de columna, el suelo pélvico, la estabilización escapular, la musculatura del abdomen y otros conceptos básicos que el alumno debe conocer?

-         ¿El profesor me hace correcciones personalizadas?

 
Hay muchas mas preguntas pero, si la respuesta a estas tres es No, te deberías plantear probar algún otro sitio. En cualquier caso, escucha a tu cuerpo, cualquier actividad física es para encontrar nuestro bienestar, si la evolución que experimentas es positiva, has acertado, si no, tal vez no sea la actividad la que falla, si no la forma de tomar esas clases.



¿QUIEN PUEDE PRACTICAR PILATES?

El Pilates es bueno a cualquier edad, siempre que entres en un grupo orientado a tus necesidades. Igual que la danza Clásica, actividad hermana con la que va de la mano, se puede practicar desde pequeños hasta avanzada edad. Es un buen trabajo para las embarazadas y para la recuperación post parto, pero bien hecho, es algo fundamental en la madurez. Cuando tu cuerpo empieza a rechinar y los años pasan factura, un buen trabajo de Pilates te volverá a dar esa energía que necesitas para enfrentarte al día a día.

¿EL PRECIO IMPORTA?

No lo dudes, vivimos en una sociedad de consumo, a todos nos cuesta llegar a final de mes, y a veces, las ofertas de precios “low cost” pueden deslumbrarnos. Pregunta, infórmate y elige bien. A veces lo barato, sale caro, si por elegir el sitio mas económico te haces daño, no habrá merecido la pena.
Por suerte, el mercado ofrece un sin fin de opciones, lo mas importante, es quien te va a dar esas clases, un buen profesor, estará pendiente de tus movimientos y te guiará con pericia, para que el resultado sea bueno para ti. Eso es lo que mas vale, todo lo demás es humo.

EL UNICO CONSEJO VALIDO, ES QUE TE INFORMES BIEN ANTE DE ELEGIR Y QUE SIEMPRE TE PONGAS EN MANOS DE BUENOS PROFESIONALES QUE TE GUIARÁN.
 
 
Articulo escrito por: Rosemary Cocchiglia - Estudio de Danza Gambini
 
ALGUNOS VIDOS MAS, QUE PUEDEN SER INTERESANTES
 
TECNICAS DE ENTRENAMIENTO Y GIMNASIA A PRINCIPIOS DE SIGLO
 
LA ESTRECHA COLABORACIÓN DE JOSEPH PILATES CON ANNA WOLLEY SHAFFER (BAILARINA)
 
LA DUREZA CON LA QUE SE TRATABA EL CUERPO HUMANO A LA EPOCA DEL SR. PILATES ES EVIDENTE
 
UNA DE LAS BIOGRAFÍAS DE JOSEPH PILATES

domingo, 15 de octubre de 2017

SER MAESTRO, UNA PROFESIÓN AGRIDULCE


 
Todo profesor, a lo largo de su vida profesional, da cientos de horas de clases, tal vez miles. Es una transacción comercial, en la que intentas hacer tu trabajo lo mejor posible, quieres que tus alumnos aprendan, a la vez que lo pasan bien. Los alumnos esperan de todo buen profesor, que les haga fácil el trance de aprender algo nuevo, sea lo que sea tiene que ser fácil y divertido, esas son las reglas del juego.

Si esperas ganarte la vida con este oficio, aceptas el reto y utilizas todos tus recursos para alcanzar a esos alumnos que, en el mejor de los casos, están en tus clases dos o tres años y luego siguen su camino.

Es ley de vida, un ciclo sin fin, en el que vuelves a empezar una y otra vez, guardas la pena de la despedida, y recibes con los brazos abiertos a ese nuevo alumno que empieza lleno de ganas.

Cuando empiezas a enseñar, todo es una ilusión, es emocionante aprender como se dan las clases, investigas y aprendes a tu vez. Le sigue una etapa de expansión, donde abres tu mente a todo lo que te pueda hacer crecer, tanto a nivel personal, como en tu faceta de profesor. Ver como logras tus objetivos es un orgullo, normalmente, ese momento profesional, transcurre en tu etapa de juventud madura. La gente te ve bien tanto física como profesionalmente y si eres una persona creativa, es un momento de gran satisfacción personal.

Cada nuevo ciclo de alumnos es una nueva oportunidad de aprender, un nuevo reto, pero pronto todo eso, se vuelve rutina. Los alumnos parecen los mismos, solo un poco menos disciplinados y con menos ganas, cosa que va quemando a ese profesor que aún necesita tener estímulos.

Entre los docentes académicos, esta etapa de rutina y cansancio, puede acabar en un cambio de profesión, o lo mas probable, en alguna que otra baja por depresión.

Los profesores de baile no tenemos esas opciones, está claro que puedes dejar el mundo del baile y dedicarte a otra cosa, esa opción siempre existe, pero quien ha bailado, sabe que esto es una droga que se te mete en la piel y ya no te puedes librar. Muchos profesores de baile, vienen de una vida profesional como bailarines, o por lo menos de haberlo intentado, las clases casi siempre son un plan B, por lo que la decisión de dejarlo, no es fácil, sería un segundo fracaso, por no hablar que muchos, a estas alturas de sus vidas, piensan que no pueden hacer otra cosa.

Todo el mundo necesita estímulos para levantarse de la cama cada día, los ciclos vitales se imponen y es imposible no plantearse a quien pasar esa herencia, esos conocimientos que tanto te ha costado aprender. En ese momento surge la figura del Maestro. Esa persona de mediana edad que ha acumulado respeto profesional, experiencia y unos conocimientos, que alguien debería querer aprender, como un tesoro que pasa generación tras generación.

Yo nací en una época donde existían los oficios, y estos se transmitían de padres a hijos, había la figura del “Aprendiz”, ese jovencit@ ávido de aprender, que estaba junto al profesional intentando recibir toda su sabiduría. Yo misma fui aprendiz junto a mi Maestra Mercedes Quesada y luego, recibiendo todo lo que me podían dar los profesores y maestros que tuve a lo largo de mi vida. Reconozco que tuve suerte al nacer en una generación en la que todavía estaban activ@s muchas figuras del mundo del Baile y pude aprender de ellos.

A lo largo de mi vida profesional, siempre he sentido la necesidad de transmitir lo que se, a mis alumnos. Algunos profesores son celosos de sus secretos, yo me siento feliz cuando veo a un alumno triunfar, y que lo hace porque yo le he enseñado. Lo que ocurre es que para que exista un “Maestro” tiene que haber un “Discípulo”.

Dicho así parece obvio, pero en la sociedad que vivimos, es casi “Misión imposible”. Vivimos un “Mundo al revés”, donde lo que antes se llamaba sabiduría, hoy se llama ser viejo y desfasado. Los jóvenes piensan que todo lo han inventado ellos, se les educa para tener un “Ego” por las nubes, donde ser agradecido, es un signo de debilidad y reconocer que alguien les enseñó, es como decir que ellos no son validos, por lo tanto, inaceptable.

En esta sociedad se valora la juventud por encima de la sabiduría, si tienes mas de treinta y cinco años ya estás en declive, cuando llegas a los cincuenta eres un “viejo al que se le está hiendo la olla” y a partir de esa edad, la pregunta es ¿Cuando te jubilas?

¿ESTAMOS LOCOS????

De verdad que no lo puedo entender, no entiendo esa presunción de algunos alumnos que borran de sus vidas y sus memorias, a los Maestros que les enseñaron, y dicen que aprendieron solos. Esas personas que se visten con las plumas del pavo, haciendo suyo lo que otros les regalaron.

Como decía antes, yo me siento orgullosa cuando uno de mis alumnos sale adelante. Me encanta ese momento en el que oyes a un alumn@ tuyo dar clase y escuchas una de tus frases, o le ves enseñar ese paso que tanto te costó que entendiera. Ese es un momento de gran satisfacción, le has regalado lo que a ti te costó tanto aprender y ves que a pesar de las luchas diarias, de las peleas y malos momentos, esa persona ha aprendido de ti y a su vez lo está enseñando. En ese momento te sientes “un Maestro”. La misma satisfacción se siente cuando uno de tus alumnos triunfa en el escenario o en cualquier otro sector de la vida, porque en ese momento, sientes que un poco de ti, sigue vivo en esa persona.

 
Esa es la evolución que todos los Maestros desearíamos, pero, por desgracia, esta sociedad no educa para eso, mas bien todo lo contrario. Se les enseña a repudiar al Maestro, ese alumno que te debería hacer sentir que vives en él, se avergüenza de reconocer como y con quien aprendió, te borra de su historia, y si puede, te pisotea por el camino.

Los jóvenes de esta generación necesitan vivir en manadas, donde el mas fuerte triunfa y los ancianos son alejados como si tuvieran la peste. Se sienten fuertes, solo rodeados por otros como ellos, el corazón se lo guardan en un bolsillo y viven según los cánones actuales del triunfador.

No se dan cuenta, que la vida es muy justa, y el joven de hoy es el anciano de mañana, dicen que “el Carma pone las cosas en su lugar”, no lo dudo, lo he visto en numerosas ocasiones, pero el Carma no cicatriza las heridas de ese Maestro despreciado en la plenitud de su vida, como si fuera un trapo viejo. Tal vez el alumno, al vivir lo mismo, aprenda cual fue su error, pero eso no me vale, si me hiciera feliz estaría deseando vengarme y no es lo que quiero. Es una pena que el hombre sea un “Animal” tan tonto que aprenda siempre tarde. No se puede volver en el tiempo y recuperar esos momentos perdidos, “todo lo que me quedó por aprender”.

Ser Maestro es un regalo que recibes de alguien que amaba su profesión, y te hizo que la amaras, un legado que se transmite, no se compra. Puedes pagar un millón de clases, pero si no hay alguien que te quiera enseñar, pasas por ellas como llegaste.

Muchos bailarines llegan a un punto en el que dicen “Estoy bloqueado, no consigo avanzar” se frustran y generalmente entran en un bucle, del que pocos salen. Mi opinión es que todos los bailarines antes o después, llegan a ese momento de “Ego” en el que piensan que sus Maestros ya no les pueden enseñar. Que ellos saben mas y que lo que se les dice es una perdida de tiempo. Ese momento, que parece no tener importancia, ha acabado con la carrera de muchas personas que, imbuidas de esa supuesta “Sabiduría”, dejan de aprender.

Los que habéis sido Maestros, me entenderéis, ese es el momento mas frustrante de un profesional, ves como todos tus esfuerzos no sirven para nada y cuanto mas intentas tirar de ese alumno mas te desprecia, es triste pero no te queda mas remedio que dar un paso atrás y ver como tu trabajo se va a la porra.

Ser Maestro es una vocación, es la mejor profesión del mundo cuando das con ese alumno agradecido, pero también es la mas frustrante, cuando ves tus esfuerzos diluirse en el “Ego” de ese alumno presuntuoso. Tengo cincuenta y cinco años muchos alumnos a mi espalda, no cambiaría mi trabajo por ningún otro, pero reconozco que hay momentos en los que me pregunto si tanto esfuerzo merece la pena.

La respuesta, es la que supongo habrán dado otros muchos maestros:

SOY MAESTRA, ES LO QUE SE HACER Y SI SOLO UNO DE MIS ALUMN@S, HABRÁ APRENDIDO DE MI, HABRÁ MERECIDO LA PENA.

 

¿SERÁS TU ESE ALUMN@?

lunes, 29 de febrero de 2016

¿SABES CUAL ES TU ESTILO DE DANZA?


 
Todos sabemos los beneficios de la danza, debería decir del ejercicio en general. A diario nos bombardean con artículos, anuncios y consejos varios, para que no hagamos una vida sedentaria y participemos en actividades que impliquen un ejercicio físico.
Es indudable que hacer ejercicio es saludable, pero...
 
¿SABES CUAL ES EL EJERCICIO MAS ADECUADO PARA TI?
 
No todos los deportes son adecuados para todo el mundo, ni todos los tipos de danza son recomendables.
Como cualquier cosa que probamos en la vida, si eliges bien puede ser una experiencia placentera y enriquecedora que desees repetir, sin embargo, si no eliges algo que vaya con tus características, puede ser una verdadera tortura.
A diario, veo gente que viene rebotada de academias o gimnasios donde han probado a hacer ejercicio sin éxito. Gente que por salud o por motivos varios, sabe que quiere hacer algo, pero se siente perdida, por que las anteriores experiencias, no han sido positivas.
Analizar todas las opciones sería una tarea sin fin, por lo que en este artículo, me limitaré a reflexionar sobre los estilos de Danza, que factores debemos tener en cuenta y como descartar cosas que no van con nosotros.
 
 
En el Blog, ya he colgado algunos artículos sobre algún estilo concreto de danza, poco a poco iré escribiendo los post que tengo en mente, sobre estilos concretos de baile, y los enlazaré a este texto para que se pueda acceder a todos ellos, así que espero que este post sea algo vivo que, poco a poco, vaya creciendo tanto con mis publicaciones como con vuestras preguntas y comentarios.
 
¿QUE PREGUNTAS ME TENGO QUE HACER?

·        ¿Que edad tengo?

·        ¿Suelo hacer ejercicio?

·        ¿Que música me gusta escuchar?

·        ¿Me gusta sudar o prefiero un ejercicio mas moderado?

·        ¿Cuanto tiempo tengo para mi actividad?

·        ¿Quiero hacer algo sol@ o es una forma de relacionarme con la pareja o con mas gente?


Estas son solo algunas de las preguntas que debo hacerme cuando decido inscribirme en una actividad.


LA EDAD

 

Debemos tener en cuenta cual es nuestra edad, a la hora de elegir nuestro estilo de danza, porque la movilidad y la resistencia física varía a lo largo de nuestra vida.
Los niños entre 3 y 5 años deben fomentar la psicomotricidad, la orientación espacial y el sentido del ritmo.
Entre los 6 y los 8 años se sientan las bases para los gustos de adulto. Hacer que en esa etapa, el niño coja gusto por la danza, hará que siga bailando. Se debe cuidar especialmente la elección de la actividad en esa etapa de la vida, puesto que el niño ya empieza a definir sus gustos, físicamente aun no se le debe enfrentar a una disciplina estricta, pero ya pasó la etapa de “solo juegos”, es uno de los períodos mas difíciles puesto que los niños se cansan con frecuencia y no es fácil que sigan bailando en esa etapa.
A partir de los 9 años se abre un abanico mucho mas amplio de estilos de baile, que igual que para los adultos, varía según el carácter del niño o la niña.

Para no alargar este articulo os contaré mas cosas en:


 

En adultos el factor “Edad” es relativo, es mas una cuestión social, estar rodeado de personas afines a ti, mas que una necesidad fisiológica.
Está claro que estar o no en forma, marca algunas pautas en la elección del estilo de danza mas adecuado, pero no es el factor mas importante, puesto que cada actividad tiene su proceso de incorporación y, la forma física, es cuestión de darse un poco de tiempo.
Este es el momento de hacer las preguntas que antes he mencionado.
Mucha gente tiene el mito que “Sudar adelgaza”. Sudar mucho en las clases para adelgazar o para estar en forma, no siempre es la mejor idea. El sudor tiene mas que ver con un ejercicio aeróbico o con la falta de capacidad cardiaca por no estar en forma, que con la practica del ejercicio en si. Si sudas porque la actividad te ha hecho incrementar tus pulsaciones poco a poco, o porque la actividad prolongada en el tiempo te hace sudar, no pasa nada, porque tu cuerpo se va preparando y salvo que tengas algún problema, lo aguantarás bien, pero las actividades que de repente te ponen a ritmo de cardio, no son para todos, si notas agobio, tos o sofoco habla con tu médico, tal vez no hayas hecho la mejor elección.
Para estar en forma, es mas importante la constancia que el sudor. Una actividad moderada pero con asistencia regular, durante un período largo de tiempo, te surtirá mas efecto. Se puede conseguir estar en forma con ejercicios moderados como la Danza Clásica, el Pilates o el Yoga, que moldean y tonifican el cuerpo sin dar esa sensación de paliza del aeróbic.
Si te gusta el ritmo trepidante y llevar tu cuerpo al límite, el Zumba es otra de las actividades de moda para sudar. Es una forma de hacer ejercicio mientras bailas, divertida y con el efecto de despejarte del día, pero no todo el mundo soporta un ritmo tan aeróbico, la mayor parte de la gente se acaba agobiando.
Para un ejercicio moderado hay una infinidad de estilos de Baile Moderno, los Bailes Latinos, la Danza Española en todas sus variantes, la Danza del Vientre y un montón de estilos mas que ya os iré hablando de ellos.
La música es uno de los factores mas decisivos a la hora de seleccionar el estilo de baile que preferimos. Si nunca escuchas flamenco, si te molesta cuando sale en la radio, está claro que no es tu estilo de baile. No dudes en preguntar al profesor que músicas utiliza, sobre todo en baile moderno, hay una infinidad de estilos y dentro de cada estilo, cada profesor es un mundo. El gusto personal del profesor varía mucho de una escuela a otra, y eso hace que, clases con el mismo nombre, no tengan nada que ver.
 
Mi consejo es que una mala experiencia no debe alejarte de hacer una actividad de baile, prueba algo nuevo o con otro profesor, los responsables del centro te ayudarán a elegir, si solo desapareces de las clases, el único perjudicad@ serás tu, explica que piensas y pide consejo, todo menos rendirte.
 
 
 
Ten en cuenta que, igual que en el deporte, no todo el mundo vive el baile de la misma manera, hay quien lo hace como un hobby algo para evadirse o para estar en forma, esa es una forma sana de vivir la actividad, pero debes ser consciente que, en tu centro, puede que no todo el mundo se lo plantee de la misma manera. En tu escuela puede haber gente que quiera dedicarse a la danza o que quiera hacer del baile su oficio, las expectativas no son las mismas, ni es la misma forma de trabajo en las aulas.
A veces las escuelas por completar grupos o para no perder clientes, mezclan gente con distintas metas, eso hace que surja la frustración, si el nivel se mantiene asequible a los que empiezan, los que desean avanzar se frustran y si el nivel sube muy rápido, surge el estrés y hasta las lesiones.
 
SOLO O EN PAREJA
 
La mayor parte de la gente, se plantea el rato de baile como algo individual, buscamos un entorno agradable, donde poder conectar con la gente, pero de casa venimos solos o con algún amigo o amiga. Es un momento tuyo, para ti y para huir de la rutina.
Esa no es la única manera de hacer ejercicio, mucha gente baila para relacionarse con otros, el Baile de Salón, el Tango o los Bailes Latinos son formas de baile social que puedes hacer con tu pareja o conectar con amigos nuevos, en el centro donde vas a aprender.
Hay una infinidad de Escuelas y Salas que ofrecen el entorno adecuado para este tipo de encuentros. Igual que en el resto de las disciplinas, tus gustos y el tipo de música, son factores fundamentales.
Los ritmos latinos, reúnen las características para ser un baile social y una buena forma de hacer ejercicio. Suelen gustar tanto a gente joven como a parejas de mas edad.
Los Bailes de Salón son el estilo de las parejas por excelencia, el Tango también se baila en pareja pero es mas fácil encontrar gente que va sola a bailar tango.
Estos tres estilos de baile, van muy asociados con hacer amigos, organizar salidas y hasta viajes.
Solo o con pareja, lo importante es que disfrutes con la actividad que te plantees hacer. Recuerda que debe ser un momento de evasión, no digo que siempre vaya a ser fácil, será necesario algo de esfuerzo personal, planteárselo como un reto de superación, es algo normal. Aprender, es enfrentarte a cosas que no te salen, y habrá días raros que desees mandarlo todo “al cuerno”. En esos momentos tomaros un tiempo, un mal día no puede arruinar algo que os gusta, animo y a por ello.
 
 
ALGUNOS ESTILOS DE BAILE Y MIS REFLEXIONES SOBRE ELLOS:
 
Sobre la Danza hay una infinidad de publicaciones, por eso no quiero convertir este Blog en un recopilatorio de cosas ya dichas. En los textos que os enlazare voy a hablaros de mis experiencias y mi opinión sobre algunos tipos de Baile.
 
Otros artículos que puedes consultar:
 

jueves, 31 de diciembre de 2015

AÑO NUEVO 2016


Fin de Año, recuerdos, deseos y muchos mensajes, es momento de Fiestas y de abrazos, de Felicitaciones y de sonrisas. Yo este año he decidido que mi deseo sea que cada uno sueñe con lo que quiere para el 2016, respire hondo y a por ello. Feliz 2016!!!!

miércoles, 25 de noviembre de 2015

BECAS DE DANZA – ¿MARKETING O UNA OPORTUNIDAD?




La palabra Beca se asocia generalmente con dinero. Cuando alguien recibe una Beca piensa en recibir una cantidad económica, generalmente para invertirlo en algo, formación, producción, investigación y demás conceptos. Eso es así y es inevitable esa asociación mental, pero últimamente la palabra Beca, se ha asociado a una forma de promoción empresarial.

Históricamente el concepto de Beca era interpretado como una ayuda pera la formación, poco a poco se fue ampliando el concepto, se incluyeron proyectos que lo merecieran, lo que antes se llamaban Subvenciones. Hoy en día esos dos términos se confunden bastante, la diferencia entre Beca y Subvención es bastante ambigua, pero sigue teniendo una fuerte base económica.

En la Danza, durante generaciones, las becas permitían a los estudiantes desplazarse a los lugares donde estaban los mejores maestros para su formación. Era una oportunidad deseada, por la que el aspirante luchaba y se esforzaba. Solo los mejores, las personas mas abnegadas y que demostraban su interés, recibían ese tipo de Becas. Grandes figuras de la Danza han podido estudiar gracias a recibir ese tipo de ayudas, a las que no se les daba una gran publicidad. A diferencia de otras becas, universitarias o estatales, los becados debían dirigirse a los centros para los cuales optaban, para ser evaluados y aceptados. Era un proceso, muchas veces desconocido, al que optaban unos pocos.

En Gambini empezamos a dar becas de Danza en el año 1990, en aquel momento estaban orientadas a fomentar la danza entre los bailarines masculinos. Era una generación en la que casi todas las chicas practicaban algún tipo de actividad de danza, pero bailar estaba mal visto para los hombres. A veces era la oposición familiar, otras el entorno de los amigos, la verdad era que los chicos que acudían a las escuelas eran una minoría y que casi lo hacían a escondidas, muchas veces con serias dificultades para poderse pagar las clases.

Los alumnos Becados tomaban clases en el centro y optaban a poderse incorporar al Ballet Español Gambini, la compañía que gestionábamos en aquel momento.

Varias figuras y profesionales que actualmente ejercen como bailarines o corógrafos, salieron de nuestras aulas.

Con el paso de los años y la evolución de estilos y gustos, las becas también cambiaron, en Gambini, se incorporaron a las becas también las chicas y se trabajó para que nuestros alumnos se pudieran introducir en un mercado laboral, que todavía era emergente.

Otro de los sectores, en los cuales Gambini ha trabajado desde su apertura en 1987, es en la formación de Maestros de Baile. Ha sido una labor mas privada, que generalmente no se hacía pública, a lo largo de estos casi treinta años, yo personalmente, he formado a muchos de los maestros que hoy en día imparten sus clases, enseñándoles mis técnicas docentes, algunas veces innovadoras, con las que actualmente se, que se ganan la vida muy honrosamente. Es una generación de Bailarines que confiaron en mi criterio y mi experiencia y se dejaron guiar, alcanzando cualidades docentes de las que me siento muy orgullosa.

 
Algunas veces he estado fuera de las aulas observando y oyendo a mis discípulos dar clase, de repente oía algo que captaba mi atención, era una frase, o una forma de explicar que me hacía prestar mas atención, con otra voz, era “yo” dando esas explicaciones. Me daba cuenta que mis enseñanzas habían llegado y que esa persona, estaba transmitiendo esos conocimientos de la misma manera en la que yo se los había enseñado. Ese era un momento de muchísimo orgullo. Todos mis esfuerzos habían servido para algo.

Tengo en el recuerdo momentos entrañables y personas, que a pesar de la distancia, recuerdo con cariño y también de personas que, a pesar de haber aprendido a mi lado, me han borrado de sus vidas, todo lo que les he enseñado llegó a ellos quien sabe de donde, son mis movimientos, mis métodos y mis conceptos, pero niegan haber aprendido nada de mi.

 
Para no desviarnos del tema principal, las becas, debo decir que es un concepto que en nuestros días, considero muy ambiguo. Esa idea inicial de fomentar el aprendizaje, se ha convertido en una campaña publicitaria. Reconozco que es información pública y que en la sociedad que vivimos, Internet, redes sociales y demás, la repercusión mediática no solo es inevitable, si no, es buscada, pero no puede ni debe ser el único motivo por el que se creen unas becas.

Hace cuatro o cinco años éramos muy pocas las escuelas que dábamos Becas de Danza, recuerdo en el 2011 cuando en Gambini creamos el curso de formación, dándole formato de beca, fui criticada, porque se decía que echábamos a perder el mercado dando clases gratuitas, el concepto no era ese, pero en fin, muy poco después, la mitad de las escuelas sacaron su publicidad, con becas de danza.

Hoy es casi obligado tener alumnos becados en las escuelas, como si eso fuese una necesidad, enseñar es una vocación, no una campaña publicitaria.

Las escuelas con aulas grandes lo tienen fácil, les da igual diez que doce alumnos en sus clases y la repercusión mediática, es siempre mas barata que cualquier otro tipo de campaña.

Yo creo que dar una beca es una responsabilidad, tanto para la escuela que se compromete a enseñar y a labrar un futuro para el becado, como para el alumno, que asume compromisos hacia el centro y hacia él mismo.

 
En una sociedad donde “Todo vale”, donde un niño de cuatro años tiene poder de decisión, donde los padres no enseñan el concepto de compromiso, si no el de conveniencia, ¿Cómo se puede esperar de los alumnos ese grado de compromiso? pues yo en Gambini lo espero.

Para mi conceder una Beca, es algo mas que dar unas clases gratis, es mi compromiso personal de darle algo mío a esa persona. Tengo una escuela que en su momento estuvo bien, pero para las nuevas generaciones, se ha quedado pequeña. Limito mucho el numero de alumnos por aula y para los becados, debo tener horarios especiales. Horas de mi centro que no puedo vender ni ganar dinero con ellas, necesito comer como cualquiera, pero siempre he reservado un espacio en mi escuela, para luchar a mi manera, por la gente que se quiere labrar un futuro en la danza.

Esas clases tienen un valor especial para mi, es mi oportunidad de transmitir esos conocimientos que he ido adquiriendo a lo largo de mi carrera y de dar continuidad a mi estilo de trabajo, en personas que deben querer aprender y hacer suyos mis conocimientos. La confianza es la clave de ese trabajo, a veces rompo los esquemas de quien estudia con migo, tengo una visión muy mía del baile, pero está mas que demostrado que las personas que me han escuchado, han aprendido.

 
Ese compromiso debe ser reciproco, para mi un becado no debe ser un oportunista que vea la posibilidad de esas clases gratis, si no alguien que me de ese voto de confianza, alguien que ame el baile tanto como yo, que esté dispuesto a esforzarse por ese proyecto común. Alguien que se comprometa a usar esos conocimientos en su vida. Sin esos compromisos, las clases serán una perdida de tiempo.

Me he llevado muchas decepciones en mi vida, gente en la que he confiado y me han fallado por uno u otro motivo, pero eso no me ha hecho cambiar mi visión de la vida, sigo creyendo que esas personas en las que he confiado, han recibido un poquito de mi corazón y que algún día, a solas, cuando nadie les oiga, dirán esa fue Rosemary, yo aprendí esto o lo otro de ella, y de alguna manera, yo seguiré viva en sus mentes. Los que en ningún momento tienen esos pensamientos, son mis verdaderos fracasos, para los demás dejo un lugar en mi corazón.

Para mi, las becas de Danza, no deben ser Marketing ni un negocio, son una forma de vida, de intercambio de experiencias enriquecedor. Un esfuerzo inmenso que merece la pena, cuando ves los resultados en tus alumnos.

Como decía antes, en una sociedad donde la palabra “Compromiso” está en desuso, es difícil encontrar alumnos con ganas de aprender. Todo el mundo quiere aprender rápido y ganar dinero lo antes posible. Un buen bailarín no se hace de la noche a la mañana, bailar lo puede hacer cualquiera, ser un buen profesional de la danza, es una larga y difícil tarea que no se logra de hoy para mañana.

Casi todo el que baila, en algún momento, acaricia la idea de dedicarse a este oficio, pero no está al alcance de todos. Se debe luchar mucho con el entorno social, tus propias limitaciones, las dificultades laborales, todo para alcanzar algo que en mi opinión no es una elección, es una vocación. Si te puedes preguntar ¿Elijo la danza o hago otra cosa?, es que no has sentido el baile en tus venas. Si de verdad el Baile es tu vida, nunca serás feliz haciendo otra cosa, podrás cambiar de oficio por necesidad, pero sabrás que no estás haciendo lo que tu corazón te pide.

Cuando estamos fomentando entre los jóvenes, que con un par de cursos intensivos, son ya bailarines o maestros, estamos haciendo un flaco favor a la profesión. Estamos creando una generación efímera, que solo ve la ganancia económica detrás de los pasos de baile. Es “Pan para hoy y hambre para mañana” esa gente vende una imagen, eres joven y guapo, estás a la moda y con buen rollito, eres un profesional.

Para mi eso no es ser un profesional, es ser producto del marketing, es explotar la imagen juvenil igual que un modelo o ese actor del que nunca mas se supo. Es una forma fácil de ganar dinero, tanto para las escuelas, como para esas victimas de la sociedad de consumo.

Los profesores y las escuelas que ofrecemos becas o que incentivamos a nuestros alumnos a ser profesionales de la danza, asumimos una gran responsabilidad, en nuestras manos está el futuro de esas personas, debemos ser honestos por encima de intereses económicos, y animar solo a aquellos que, de verdad, valen para este difícil mundillo.

Hace poco yo he perdido a alguien importante en mi vida precisamente por intentar enseñar esta lección. Yo me expreso mucho con imágenes y después de haberle intentado transmitir durante meses, que debía aprender más, recurrí a uno de esos montajes, unos billetes transparentes que simbolizaban su afán de dinero, le separaban de mi. Ese fue el final. El bombardeo de propuestas efímeras, era demasiado fuerte y yo simbolizaba una vida de esfuerzo, lucha y responsabilidad. Se que algún día se arrepentirá de no haberme escuchado, pero de momento su orgullo le ha hecho tomar decisiones. Siento muchísima pena, pero no me arrepiento, un bailarín debe estar bien formado, para que cuando sea mayor, se pueda ganar la vida. Es lo que siempre he dicho y lo mantengo.

 

SEÑORES DE LAS ACADEMIAS DE BAILE, PROFESORES EN GENERAL, NO JUGUEMOS CON EL FUTURO DE NUESTROS ALUMNOS.

 
Si no estáis dispuestos a sumir un verdadero compromiso de formación, por favor, ganaros la vida de otra manera, no prometiendo un futuro que no estáis dispuestos a dar.